Por amor al arte… de la cocina (Primera parte)

Hoy en Contame algo que no sepa la primera de dos entregas dedicadas a demostrar que la cocina no es mas (ni menos) que una forma de arte.

Debéis estofar catorce ranas dentro de una vejiga de cerdo durante algunas horas. Deshuesad las ancas de las mismas y cortadlas en pequeños trozos. Mezcladlas con un poco de asperilla dulce, miel y todas las partes de un huevo de gallina y moldead esta pasta en forma de abeja… dice Leonardo da Vinci

El gran cocinero francés Antonin Carême escribió que “las bellas artes son cinco, a saber: la pintura, la escultura, la poesía, la música y la arquitectura, cuya rama principal es la pastelería”, y ni que hablar de Leonardo da Vinci, que  fue tanto cocinero, camarero y mas tarde propietario de tres restaurantes florentinos[1]

Leonardo da Vinci se presenta a Ludovico Sforza “Il Moro”, del que fue Jefe de Maestros y Banquetes para convencerlo de ser su mecenas “No tengo par en la fabricación de puentes, fortificaciones, catapultas y otros muchos dispositivos secretos que no me atrevo a confiar en este papel. Mis pinturas y esculturas pueden compararse ventajosamente a las de cualquier artista. Soy maestro en contar acertijos y atar nudos. Y hago pasteles que no tienen igual”.

La naturaleza artística de la cocina se hace evidente cuando se trata de reproducir sin éxito una receta que, seguida al pie de la letra, no resulta tan buena como cuando la realiza una persona que tiene “mano”?. Esa “mano” es el talento.

Según el diccionario de la Lengua Española una de las interpretaciones de la palabra arte es “Virtud, disposición y habilidad para hacer algo”. El que tiene condiciones extraordinarias para alguna actividad, tiene “arte” y por lo tanto es un artista. Si consideramos que el fruto del trabajo del cocinero esta destinado a estimular los sentidos, que la apreciación de la calidad del producto es totalmente subjetiva y que solo algunas personas sobresalen en la actividad, entonces el sentido común nos dice que estamos frente a una expresión artística  y cocinero de extraordinario talento puede ser considerado un artista.

La característica definitoria del arte es también su exposición a la crítica de los legos. Crítica siempre subjetiva y siempre comprensible. Lo que para unos es un manjar, repugna a otros.  Como decimos siempre, en el arte y en la comida: sobre gustos….


[1] Allá por el 1472 Leonardo se conchavó como camarero en la  Taverna delle tre lumache (Taverna de los tres caracoles), de cuya cocina se hace cargo un año mas tarde, cuando misteriosamente muere envenenado el cocinero. Luego de un fracaso estrepitoso (Leonardo confundía demasiado el arte con la cocina para el gusto de los florentinos), abre otra taberna que se incendia durante una pelea, pero que vuelve a abrir bajo el nombre de All’insegna delle tre ranocchie di Sandro e Leonardo (La bandera de las tres ranas de Sandro y Leonardo), donde el Sandro que acompaña como socio a Leonardo no es otro que Botticelli.


   2 comentarios
Sandro1 septiembre 2010

Ahora siiiii. Volvieron las historias de cocina que me gustan. Muy buena la nota muchachos.
Saludos.
Sandro.


Gustavo A. Lovrich1 septiembre 2010

Que buena la nota!!! Algo que no sabía. Adelante caseusmundistas! Muy bueeeeeeeeeeeno.