Papas fritas + manzanas de tierra = manzanas fritas

El valor simbólico de la denominación de un plato puede ser tan representativo como una bandera. Tanto que a falta de la posibilidad cierta de atacar a un país ofensor con una fuerza militar, siempre es valido intentar despojarlo de un plato típico. Alrededor de 1840, en Francia, se puso de moda comer las papas cortadas en bastoncitos y fritas. De ahí que el plato pasó a los Estados Unidos como papas “francesas” o simplemente “French fries”…

En 2003, cuando Francia se opuso formalmente a la  invasión de Irak por parte de los Estados Unidos, los congresistas conservadores Bob Ney de Ohio y Walter Jones de Carolina del Norte propusieron escarmentar a los franceses (a los que los periódicos estadounidenses llamaban despectivamente “come queso”) que se atrevían a darle la espalda al Imperio. El plan de los legisladores americanos no consistía en aplicar sanciones comerciales, tampoco contemplaba el retiro de representaciones diplomáticas, y menos que menos una invasión armada, sino que el ataque iba directo al orgullo nacional, proponiendo que las cafeterías situadas en los edificios de oficinas del congreso ¡¡¡se les cambie el nombre a las papas fritas!!!

Igual que en Estados Unidos, en muchas partes del mundo las papas fritas se conocen como papas francesas, salvo por supuesto en Francia y algunos países de Europa, donde se las conocen como  “pommes frites”, que es otra manera de remarcar la nacionalidad del plato. En  francés, las papas son “pommes du terre”, literalmente “manzanas de tierra”, lo que las convierte entonces, también literalmente, en “manzanas fritas”.

Por suerte, en cocina la denominación de los platos responde al uso más  allá del significado literal. Los Franceses saben exactamente lo que quieren cuando piden pommes frites y los americanos cuando piden French fries. Pues si los cocineros tomaran al pie de la letra los pedidos, imagine el lector las sorpresas que podrían aparecer en los platos de los restaurantes.

Como parece ser una constante en todo el mundo, los congresistas americanos también estaban preocupados por los asuntos de máxima importancia para su país y los legisladores americanos propusieron que desde ese momento las papas debían dejar de ser “francesas” para llamarse “papas fritas de la libertad”.

Para terminar digamos que los lucidos políticos americanos, gobernadores del mundo, no tuvieron en cuenta que los usos y costumbres gastronómicos asentados durante años constituyen un elemento de la cultura popular y  no se cambian por decreto. Por eso, si están en  Estados Unidos,  y se les antoja comer papas fritas, no tendrán mas remedio que pedir “French fries”.


   6 comentarios
Juan Jose Corvina5 mayo 2010

Muy bueno el “contame algo que no sepa”, bo!. Acá en el Cabo llegan muy pocas noticias y esta es una bomba!


Juan Jose Corvina5 mayo 2010

Muy bueno el “contame algo que no sepa”, bo!. Acá en el Cabo llegan muy pocas noticias y esta no la sabía.


Esteban Cynowiec6 mayo 2010

Hola Juan José, como estas?? muchas gracias por tus comentarios y ahora me toca a mi preguntar… donde es por “Aca por el Cabo”???
Super interesante lo tuyo, contame.
Saludos
Esteban (Caseus Mundi)


Sandro6 mayo 2010

Ufff, estos yanquis son de terror. Espero que no se la agarren con La Americana porque me quedo sin empanadas en el barrio. ¿De donde saca estas historias el que escribe estas notas? Estan realmente buenas.
Sandro


Vilma8 mayo 2010

Hay Javier querido
Que buenas historias y que bien contadas!
por favor no dejes nunca de deleitarnos.
un abrazo
Vilma


Juan Jose Corvina8 mayo 2010

Hola Esteban,
Estoy en el Cabo Polonio, del otro lado del charco. Paradojica la vida, tres antropologos medio locos trabajando por acá se dejaron una computadora chiquita. Antes ni diarios llegaban al Cabo y ahora tenemos acceso a todo el mundo con esto de la internet.
Nos vemos bo!
Pepe