El mata hambre

El matambre es la manta de carne que se encuentra entre el costillar y el cuero y en algunos lugares donde no se respeta la frontera entre los diferentes músculos, suele comercializarse adherido al costillar. Por su forma, el matambre se come comúnmente arrollado, esto es utilizándolo como recipiente de un relleno, que aunque admite muchas variaciones, se prepara básicamente con huevos duros, verduras varias, ajo, perejil y condimentos. En cuanto a la cocción, puede cocinarse hervido o al horno. En caso de ser tierno, también puede comerse asado como cualquier corte de carne…
El escritor argentino Esteban Echeverría (1805-1851), hace mas de un siglo escribió la maravillosa Apología del Matambre, donde entre otras cosas dice que
“Un extranjero que ignorando absolutamente el castellano oyese por primera vez pronunciar, con el énfasis que inspira el nombre, a un gaucho que va ayuno y de camino, la palabra matambre , diría para sí muy satisfecho de haber acertado: éste será el nombre de alguna persona ilustre, o cuando menos el de algún rico hacendado. Otro que presumiese saberlo, pero no atinase con la exacta significación que unidos tienen los vocablos mata y hambre , al oírlos salir rotundos de un gaznate hambriento, creería sin duda que tan sonoro y expresivo nombre era de algún ladrón o asesino famoso. Pero nosotros, acostumbrados desde niños a verlo andar de boca en boca, a chuparlo cuando de teta, a saborearlo cuando más grandes, a desmenuzarlo y tragarlo cuando adultos, sabemos quién es, cuáles son sus nutritivas virtudes y el brillante papel que en nuestras mesas representa.
Y mas adelante
“Griten en buena hora cuanto quieran los taciturnos ingleses, roast-beef , plum pudding; chillen los italianos, maccaroni , y váyanse quedando tan delgados como una I o la aguja de una torre gótica. Voceen los franceses omelette souflée , omelette au sucre , omelette au diable ; digan los españoles con sorna, chorizos , olla podrida , y más podrida y rancia que su ilustración secular. Griten en buena hora todos juntos, que nosotros, apretándonos los flancos soltaremos zumbando el palabrón, matambre , y taparemos de cabo a rabo su descomedida boca.
Antonio Pérez decía: Sólo los grandes estómagos digieren veneno”, y yo digo: “Sólo los grandes estómagos digieren matambre”. No es esto dar a entender que todos los porteños los tengan tales; sino que sólo el matambre alimenta y cría los estómagos robustos, que en las entendederas de Pérez eran los corazones magnánimos”
En otro pasaje el poeta describe el origen de su plato preferido:
“Siguiendo, pues, en mi propósito, entraré a averiguar quién es éste tan ponderado señor y por qué sendas viene a parar a los estómagos de los carnívoros porteños.
El matambre nace pegado a ambos costillares del ganado vacuno y al cuero que le sirve de vestimenta; así es que, hembras, machos y aun capones tienen sus sendos matambres, cuyas calidades comibles varían según la edad y el sexo del animal: macho por consiguiente es todo matambre cualquiera que sea su origen, y en los costados del toro, vaca o novillo adquiere jugo y robustez. Las recónditas transformaciones nutritivas y digestivas que experimenta el matambre, hasta llegar a su pleno crecimiento y sazón, no están a mi alcance: naturaleza en esto como en todo lo demás de su jurisdicción, obra por sí, tan misteriosa y cumplidamente que sólo nos es dado tributarle silenciosas alabanzas”.
Así las cosas, portadores de estómagos robustos, quedais advertidos de una manera placentera de honrar la gastronomía patria y de paso, a sus poetas.
Ver el texto completo de Apología del Matambre, de Esteban Echeverría Escritor y poeta argentino (1805-1851).
7 comentarios
Muy interesante el rescate del texto de don Esteban! Era algo que no sabía. Con tanto pescado dando vueltas en Cabo Polonio nos olvidamos que de los manjares vacunos, bo!
Pepe
En efecto estimado amigo oriental, recuerdo los pescadores artesanales de su pueblo llegar con manjares a la costa pero tambien que en su zona no es dificil encontrar la muy buena carne uruguaya, pues al igual que en la costa bonaerense de la Argentina, el litoral de su pais está flanqueado por una de las mejores praderas del mundo para la cria de vacunos. Así que no descarte dejar por un momento la dieta marina y éntrele a un matambrito. Mire que hasta el caviar cansa si uno lo come todos los dias.
Un abrazo y gracias por visitarnos,
Javier Calcagno
muy etimológiamente atinada la nota, y de buen color, como se nos acostumbra en este maravilloso portal, ahora, la cuestión, es cómo saber si un matambre es tierno para la parrilla cuando está crudo y uno no vio matar a la ternera. Porque si es de vaca, uf, qué garrón para los dientes. Otro dato interesante, es que algunos paisanos dicen que el vacuno siempre se echa siempre del mismo costado a rumear el pasto, si uno puede verlo, sabe que el mejor matambre es el del otro costillar, porque donde siempre se tira al piso, se endurece con la aplastada. Habrá que ver si es cierto que el animal simpre se recuesta del mismo lado. Es cuestión de individualizarlo si se lo tiene a mano y verlo día a día. Oh! qué bueno sería, como en la infancia. Ya volveré a la planicie, porque si mahoma no va a la costa, es porque le tira la costa! (fu, qué largo mensaje, perdón)
si no va a la montaña será porque le tira la costa. (corrección)
Exactamente Alejandro, igualmente el matambre al que se refiere Echeverria es el arrollado, que después de dos horas de hervor por mas que la vaca haya vivido recostada sobre él, no hay manera de que salga duro. Ahora si queremos hacerlo a las brasas es otro cantar, a menos que hagamos como en muchas parrillas que, bajo el eufemismo TIERNIZADO esconden una buena pasada por la olla a presión…..
Gracias por visitarnos y que Mahoma siga viniendo a la montaña de Caseus.
Javier Calcagno
Gracias por tu nota, muy buena, saludos


Basta por favor!!! tengo hambre!!!! Mi vieja lo hacía hervido y despues lo aplastaba con una piedra….
Un abrazo,
Sandro